jueves, 30 de junio de 2016

Alcalde de Jun

Compartimos este video grabado por José Antonio, el alcalde de Jun, un pueblo de España, quien hace 10 días habia pedido que algún argentino que tuviera el diario La Nación le enviara la sección donde habia salido una nota de él y su pueblo. Fue así como se la hicimos llegar por correo con un libro de Pensamiento en Red que está leyendo y disfrutando estos días. Aquí va el link del vídeo que José Antonio compartió en su twitter:
https://twitter.com/JoseantonioJun/status/748431194925178880
Muchas gracias José Antonio!! Seguimos en red.

martes, 28 de junio de 2016

Pensamiento en Red en BajaLibros




Ya está disponible la última versión de "Pensamiento en Red, conectando ideas, personas y proyectos" en BajaLibros.
https://www.bajalibros.com/AR/Ensayo/Pensamiento-en-red-Conectando-ideas-personas-y-proyectos-Sonia-Abadi-eBook-1157055?noredirect

lunes, 27 de junio de 2016

Pensamiento conectado y en red


EL DIVAN HABILIDADES COLABORATIVASHace falta desarrollar mentes capaces de establecer conexiones entre datos, en una red que integre diferentes formas de inteligencia.
Estamos transitando de un mundo de fronteras a un mundo de redes. Y algunos líderes de empresas reconocen los riesgos y los costos de seguir trabajando con un viejo modelo en un nuevo escenario.
Hace falta desarrollar mentes capaces de establecer conexiones inéditas entre datos diversos, en una red que integre las diferentes formas de inteligencia de las personas, sus ideas, vínculos y recursos.
Pensamiento en Red es un modelo basado en avances de la psicología, las neurociencias, la ciencia de las redes vivas y las nuevas teorías de la comunicación, y se puede implementar como recurso en una organización.
    REDES HUMANAS
    Si bien hoy todos hablamos de redes, lo novedoso es la aparición de una nueva ciencia que estudia el comportamiento de las redes humanas y las leyes que las rigen.

    Este descubrimiento nos ofrece la posibilidad de comprender cómo funcionan las diferentes redes a las que pertenecemos, pero también de operar sobre ellas para obtener determinados resultados.
    Este conocimiento hoy se aplica para “viralizar” un producto, una idea o un candidato político, pero también para frenar una epidemia o una red de tráfico.
    Y demuestra que todas las redes vivas responden a las mismas leyes de funcionamiento: neuronas, ideas, vínculos, empresas y comunidades.
    PREVISIBLE O INESPERADO
    Las ideas y los vínculos están formados por lazos evidentes y predecibles y muchos otros inesperados e informales.

    Los circuitos predecibles definen el pensamiento lineal; aquellos imprevistos, por atajos o rodeos, refieren al pensamiento intuitivo. Al entramado entre ambos lo llamo “pensar en red”.
    En los vínculos las personas se relacionan por afinidades evidentes pero también por complementariedades y afinidades inesperadas. Y existen algunos que operan como nodos que atraen y redistribuyen gran cantidad de conexiones. Les gusta compartir información, conectar a otras personas entre sí y contagiar entusiasmo. Tienen mentes en red y generan vínculos en red. Esa es la gente que necesito, más allá de sus competencias técnicas.
    Hoy, el posicionamiento y el prestigio dependen de cuánto aporto y no de cuánto recibo de la red. Y esto vale para profesionales, emprendedores y empresas.
    LA EMPRESA: UNA RED VIVA
    ¿Puedo pensar a mi empresa cómo una red viva? Sí, porque de hecho lo es. Las redes vivas son descentralizadas: un gran proyecto puede empezar en cualquier lugar e inspirar a toda la red.

    Pero tengo que generar espacios y recursos para diagnosticar el estado de mis redes y mejorar su calidad y expansión desatando “nudos” y reparando “cortes” para generar un crecimiento exponencial.
    Además, el pensamiento y las actitudes lineales presentan hoy nuevos riesgos. La tentación de atrincherarse como en las viejas batallas de fronteras, nos deja más expuestos a las amenazas.
    Fragmentar y uniformizar en vez de integrar personas y equipos diversos, debilita. Reforzar estructuras en vez de hacerlas más flexibles, ágiles y permeables nos fosiliza.
    Los períodos prologados de funcionamiento lineal generan estrés físico y mental. Asfixian el pensamiento, enferman a las personas, y hacen colapsar las redes de colaboración de los equipos. Y llevan a cometer errores por estrechamiento de la perspectiva.
    SALUD ORGANIZACIONAL
    Pensar y trabajar en red no sólo incrementa la productividad, sino que es, también, un agente de salud organizacional.

    Hacia afuera y hacia adentro se activa una ecología de los recursos humanos con un desarrollo sostenido e inagotable. La visión en red genera comunicación y confianza, dando lugar a un liderazgo inspirado e inspirador.
    Allí surgen la creatividad, la empatía, la conectividad, la integración y el pensamiento colaborativo. Y en la sintonía entre varias mentes colaborativas aparece la innovación. Una organización conectiva forma a su gente para seguir siendo parte de su red aun cuando migre hacia otros proyectos u organizaciones.
    Hoy entendimos claramente que el futuro es asociativo, conectivo y colaborativo: en los negocios, las artes, la ciencia y la tecnología. Solo así se genera innovación y sustentabilidad.
    Cada interacción no se agota en una transacción, sino que se construyen vínculos que serán la base de futuros proyectos y potenciales alianzas.

    Artículo publicado en Clarín IECO. Domingo 26-6-16

    http://www.ieco.clarin.com/economia/Pensamiento-conectado-red_0_1602439771.html

    viernes, 24 de junio de 2016

    Conferencia Vistage Argentina


    Un placer el encuentro con el G62 de Alberto Cuntin. Charla "Pensar en Red, conectando ideas, personas y proyectos". Gracias Vistage Argentina.

    jueves, 16 de junio de 2016

    Bipolaridad organizacional, entre el Burn-out y el Bore-out

    Conocemos el síndrome de agotamiento por exceso de trabajo, el burn-out. Hoy, el bore-out aparece como otra forma de desgaste laboral, relacionado con el aburrimiento. Malestar aún poco estudiado, que genera culpa, vergüenza y pérdida de la autoestima. Algunas investigaciones sobre esta “epidemia” afirman que, del 30% de los empleados que dice aburrirse en el trabajo, un tercio podría sufrir este síndrome. 

    Burn-out y bore-out coinciden en el mundo laboral, y aunque parecen opuestos, tienen en común el sufrimiento y el deterioro de la salud y los vínculos. 

    Los síntomas son los de la depresión: cansancio, alteraciones del sueño, trastornos de la alimentación y la sexualidad.

    Se puede ir y volver del burn-out al bore-out, ya que los adictos al trabajo, pierden en su aceleración el sentido de lo que hacen, llegando muchas veces al desgano y la desmotivación, finalmente el bore-out. 
    Sin embargo, lo específico de esta nueva enfermedad es el sentimiento de culpa, ya que parece absurdo quejarse de no tener nada interesante que hacer. Finalmente, se trata de gente “privilegiada”, que tiene trabajo, a veces difícil de conseguir, y a la que se le paga por no hacer nada importante. A veces se trata de empleados “cajoneados”, forma larvada de hostigamiento, donde no se les atribuye ni encomienda ninguna tarea, de modo que se sienten discriminados y desvalorizados.

    El antropólogo americano David Graber sostiene que este malestar se origina en los “trabajos chatarra”, esos trabajos en grandes organizaciones burocráticas, estatales o multinacionales, donde el empleado no se percibe agregando ningún valor genuino, ni conectado con la realidad y los circuitos de responsabilidad y decisión. 

    El burn-out, en cambio, está sobrevalorado laboral y socialmente. ¿Cómo no admirar al que se sacrifica por progresar y hacer crecer a la empresa? ¿Y cómo negarle el derecho a recibir ayuda y tratamiento?
    Si bien la sociedad genera la ilusión de que el acceso a niveles altos de formación va a conllevar  actividades interesantes, creativas y transformadoras, con frecuencia se contratan personas sobrecalificadas y se las condena a tareas mecánicas y rutinarias. 

    Pero el síndrome de aburrimiento y desaliento se hace difícil de justificar, más aún en épocas de crisis. Los consejos y soluciones simplistas (cambiar de trabajo, recuperar la libertad) generan aún más desasosiego. 

    Para peor, se suele creer que este estado es producto de una depresión. Sin embargo, aquí operan causas que tienen que ver con la dinámica de la organización, y sobre las que se puede y se debe trabajar. Lo que está en juego no es sólo la salud de la gente, sino la calidad de su trabajo, ya que las personas pierden la capacidad de reacción, se paralizan y no están vitales y disponibles cuando realmente se las necesita. 

    Por eso, para encontrar sentido a sus tareas, uno debería poder preguntarle a su jefe: ¿Para qué sirve mi trabajo, y cómo se hace mejor? Pero eso se parecería a decir que uno es un inútil. Imposible admitirlo ante los superiores, tanto como admitirlo ante uno mismo.

    Corresponde a los líderes tomar nota de esta escalada de síntomas y estar disponibles para explorar junto con su gente esos estados de desmotivación crónica, que no se resuelven sobre-estimulándolos con consignas entusiastas, ni generando experiencias motivacionales artificiales.

    Artículo publicado el 14/6/16 en www.elpuntodeequilibrio.com Equipo Bulat

    jueves, 9 de junio de 2016

    Voces Vitales. Mentoreo 2016

    "Para navegar este mundo hay que tener una mente conectiva y un corazón colaborativo.."
    Compartimos algunas fotos de la presentación del lunes 4/6 en las oficinas de Microsoft, donde compartimos una tarde con 30 aprendices de Voces Vitales, que escucharon atentamente que es pensar y trabajar en red.






    Congreso GEMA

    El 20 y 21 de Octubre se desarrollará el Congreso Internacional de Mujeres Empresarias (GEMA), donde daré una presentación acerca de mi trabajo para pensar y trabajar en red. 


    "Yo soy así": la máscara de la neurosis

    Psico
    Qué ocurre cuando se naturaliza el maltrato como producto de una "inocua" locura personal.

    “¡Ya sé, es mi raye, bancame!”, les decimos a nuestros amigos o, peor, a nuestra pareja. “Si soy así, qué voy a hacer”, dice la letra del tango. Parece que con eso el maltrato o los caprichos quedan justificados.
    Esas formas de “locura” que no parecen demasiado graves son en realidad enfermedades psíquicas, las neurosis, originadas en la infancia por la dificultad de resolver ciertos conflictos emocionales.
    Esos sentimientos y experiencias dolorosos se reprimen, es decir se olvidan, se hacen inconscientes, pero sus efectos retornan a través de una gran cantidad de síntomas.
    Según la persona, estos síntomas se expresan en tres áreas diferentes: el cuerpo, la mente o la relación con el mundo. Y a veces se combinan trastornos en varias áreas en una misma persona.
    En el cuerpo aparecen dolencias con gran componente emocional: contracturas musculares, problemas digestivos, de la alimentación, del sueño o de la sexualidad, como parte de los síntomas de la neurosis histérica.
    En la mente se desarrolla una preocupación permanente con ideas recurrentes, ansiedad, dudas interminables para tomar decisiones cotidianas, pensamientos sin salida, que llevan al agotamiento físico y mental y a la parálisis ante los proyectos y desafíos. Estamos hablando de la neurosis obsesiva.
    Por otra parte, en la vida de relación se genera la evitación de personas, lugares y actividades necesarios para el desempeño habitual, temor al diálogo con las personas cercanas, aplazamiento de trámites simples, miedo a enfrentar una entrevista laboral o una reunión social, dificultad para formar pareja. Fobia es el nombre de este tipo de neurosis.
    Todos estos síntomas conducen a la ansiedad, el malhumor, la insatisfacción y a la pérdida del entusiasmo, la creatividad y la alegría de vivir.
    Raye, capricho? No. Una discapacidad emocional progresiva e invalidante.
    El psicoanálisis nos ha hecho comprender hace tiempo que son conductas que no podemos manejar mediante una decisión voluntaria. También se suele decir que hay que aprender a convivir con esas limitaciones y tolerarlas. A veces esta explicación sirve de excusa para pedir la tolerancia de los demás. “Me atrasé en entregarte el trabajo porque soy muy obsesivo”, “Me siento mal pero sé que es del bocho”. “¿Podés hablarle vos porque yo no me animo?”
    Sin embargo aquí no termina el problema. La neurosis no es sólo una enfermedad con cierto grado de discapacidad psicológica. Esta discapacidad, en la juventud y la edad adulta, se hace progresiva, ocupando cada vez más espacio y deteriorando la vida del individuo.
    Los síntomas físicos se multiplican y se agravan, con riesgo para la salud y la vida; las obsesiones mentales se complican y ocupan cada vez más tiempo, en detrimento de la productividad y el bienestar; losmiedos y fobias aíslan cada vez más del mundo y de las personas, estrechando el horizonte y condenando al deterioro económico y la soledad afectiva. La vida de pareja se deteriora, la relación con los hijos también. Los amigos se alejan.
    ¿Se puede prevenir esta expansión de la enfermedad? Librada a su curso, la neurosis se cristaliza en rasgos de carácter. Sin embargo, tratada adecuadamente evoluciona hacia una mejoría y lo indicado en estos casos es pedir ayuda psicoterapéutica.
    No olvidemos que la enfermedad progresa. Las alternativas son una discapacidad creciente, con los fracasos afectivos y laborales que la acompañan o una vida cada vez más creativa y ampliada por múltiples intereses, proyectos y expectativas.
    Artículo publicado el 8/6/16. Clarín Buena Vida

    lunes, 6 de junio de 2016

    Pensar en red impulsa la innovación

    Solos no podemos. Es algo que aprendí a los golpes. Encarar desafíos, tomar decisiones, probar ideas, abandonar luchas inútiles u optar por un cambio de trabajo. Son todos procesos que se ven muy enriquecidos cuando se tiene una red sólida de colegas, compañeros o simplemente personas con las que podemos contar para alivianar la carga. Pero trabajar en red exige necesariamente de nuestro esfuerzo: hay que tejerla. 
    "Las relaciones e intereses más diversos amplían y enriquecen nuestra red neuronal y de pensamiento. Mejora el software mental con el que tomamos las decisiones. A la vez, cuando desarrollamos más y mejores circuitos neuronales y redes de ideas somos más capaces de generar vínculos y redes humanas. El resultado es la colaboración creativa y la innovación", describe Sonia Abadi, médica psicoanalista e investigadora de redes humanas y autora de Pensamiento en red .
    Para Abadi hay distintos tipos de lazos que se pueden generar y cada uno de ellos tiene una importancia singular. "Las redes vivas tienen lazos fuertes, predecibles y ordenados que permiten visualizar objetivos y trabajar en equipos siguiendo una misma línea. Tienen también lazos llamados débiles, azarosos o informales que generan densidad, diversidad y expansión de la red, integrando ideas y personas muy diversas", describe.
    Según la autora una red también tiene hubs, nodos que atraen y distribuyen gran cantidad de conexiones. "En mi desarrollo profesional necesito cultivar redes vivas con ambos tipos de lazos y con hubs. En los vínculos laborales y sociales me conviene relacionarme con gente de ámbitos diversos aun si aparentemente tienen poco que ver con mi profesión o mis objetivos puntuales", recomienda.
    Todo eso amplía y enriquece las redes mentales y laborales, y lleva a encontrar soluciones originales y oportunidades imprevistas. Lorena Amarante es publicista y hace años abandonó un buen puesto en una compañía para encarar un camino independiente. Y fue el trabajo en su red que había comenzado a tejer hace tiempo lo que le permitió dar el salto. Ahora acaba de publicar el libro El poder oculto de tu red , donde habla de la importancia de tomar conciencia del poder que tenemos a disposición y sobre cómo desplegar ese potencial.
    "Implica invertir en recursos, especialmente en tiempo y esfuerzo en el desarrollo de nuestros contactos", dice. Para Amarante estos contactos, sin una adecuada estrategia que los sustente, se vuelven algo inútil. En el plano del desarrollo de marca y carrera profesional se desestima la importancia de la estrategia y se da excesiva relevancia a las tácticas o las plataformas y herramientas. "El poder oculto de nuestra red nos impulsará sólo si tenemos claro y descubrimos quiénes somos y hacia dónde queremos llegar, siendo conscientes de nuestras potencialidades y de nuestro valor agregado", agrega.
    Para el español Virginio Gallardo Yebra, consultor en innovación y autor del libroLiderazgo innovador , el aprendizaje social en red es una palanca para la innovación que las empresas no pueden desestimar. "Es cada vez más importante crear comunidades, espacios donde conectar ideas, historias y conversaciones, es la nueva forma de aprender e innovar. Por ello, los procesos de talento deberán enfocarse cada vez más en gestionar comunidades para acelerar el aprendizaje organizativo", dice. En la misma línea, Sonia Abadi reflexiona: "Hoy el mundo viene en formato de redes y necesitamos crear mentes y vínculos en red para ser parte de los grandes cambios recibiendo y aportando al entorno".
    Artículo publicado por Martina Rúa en La Nación Revista. Domingo 5/6/16

    Redes mentales

    Desbloquear los prejuicios, fomentar la creatividad, trabajar en equipo, tomar buenas decisiones. Esas son las premisas de un innovador enfoque multidisciplinario, ideal para concretar nuestros sueños y proyectos.

    “Cada vez me convenzo más de que existe un plano de conciencia que compartimos todos, y que el cerebro es una máquina limitadora que recorta este plano. Existe la posibilidad de salir de estos límites y participar en aquel plano de conciencia”. La frase pertenece a Joseph Campbell, reconocido mitólogo, escritor y profesor estadounidense. Adelantaba, hace ya algunas décadas, un modelo multidisciplinario que, en la actualidad, pica en punta en distintos ámbitos: el “pensamiento en red”. Hablamos de un enfoque que nuclea avances de la psicología, las neurociencias y la comunicación. ¿Qué es lo que hace? Transforma las estructuras mentales que procesan las ideas, y nos predispone para percibir este universo abierto, interconectado y en constante movimiento. 
    “Pensar en red es desafiar lo convencional. Es vislumbrar el potencial humano, los talentos bloqueados u ocultos, y localizar y capitalizar oportunidades. Nos invita a descontracturarnos y a razonar por ‘fuera de la caja’. Al pasar de un funcionamiento lineal a uno en red, se seleccionan vías inéditas para la creatividad y la toma de decisiones. Es una herramienta crucial para emprendedores, profesionales, empresarios y todo aquel que quiera crecer en la vida”, explica Sonia Abadi, médica y psicoanalista, autora del libro Pensamiento en Red: conectando ideas, personas y proyectos.

    Los estudios sobre “pensamiento en red” son muy recientes, pero lo más revelador es que este tipo de pensamiento aparece como un camino para entender cómo operamos individual y colectivamente, advirtiendo nuestras limitaciones. “Para afrontar las nuevas realidades, debemos ‘resetearnos’”, sentencia Abadi, experta en capacitar líderes y estructuras de management en empresas de primera línea.

    Jorge Wagensberg, profesor, investigador y escritor español, afirma: “Una idea puede regresar a la mente muy cambiada por el solo hecho de haber salido a dar una vuelta por su resto de universo. Imaginemos, además, que en ese resto de universo habita como mínimo otra mente”.

    El “pensamiento en red” tiene espíritu democrático: nadie está exento de sus bondades. Abadi devela un caso: “Un productor discográfico me confesó su experiencia con los músicos de rock. ‘¿Por qué algunos no alcanzan la gloria?’, le pregunté. Y me respondió: ‘Aun siendo muy talentosos, por egocéntricos o por imitar modas. Los que triunfan son los que descubren algo, marcando tendencia. Para lograrlo, tienen que navegar por diversas corrientes sociales y culturales. Eso es vanguardia, eso es originalidad’”.

    Si somos buenos conductores, cuando manejamos un auto, lo hacemos en “estado de red”: a la atención focalizada le sumamos la atención flotante –escuchar música, conversar con el copiloto–. El exceso de focalización no solo nos estresa y nos hace sentir inseguros, sino que nos impide registrar un obstáculo inesperado, exponiéndonos a un choque. “El mozo que atiende a doce comensales, no anota el pedido y sirve los platos sin equivocarse, es otro ejemplo de ‘pensamiento en red’. Por otro lado, la atención flotante le facilita ver una mano levantada entre la marea de mesas del restaurante. Hay quienes cuentan que los momentos de inspiración sobrevienen cuando están corriendo o en la ducha. Si bien solemos deducir que las interrupciones atentan contra los estados creativos, la inclusión relajada de otras fuentes los despierta y enriquece. De esta manera, la mente fluye, se abre…”, destaca Abadi. 

    Lazos formales e informales*
    La actualidad demuestra que todas las redes vivas responden a las mismas leyes de funcionamiento: esto es así para las epidemias, las campañas de marketing, la ecología. 

    Y también para las neuronas y el modo en que pensamos. En este escenario, nos hallamos conectados de múltiples maneras. En parte, por lazos formales o fuertes entre aquellos que comparten actividades, proyectos u objetivos. Pero, a su vez, por lazos informales o débiles, tejidos por afinidades y sintonías imprevistas. Trabajar en red es ser capaces de entramar las redes formales con las informales.

    *Por Sonia Abadi, médica y psicoanalista, autora del libro Pensamiento en Red: conectando ideas, personas y proyectos.
    En casa como en el trabajo
    En este siglo XXI, la ciencia va derribando misterios sobre la “ingeniería” que se acciona para desarrollar funciones y habilidades que, en el pasado, se consideraban genialidad innata de unos pocos iluminados o fruto de una educación privilegiada. Abadi subraya: “El pensamiento lineal es lógico, secuencial y ordenado, y se conecta por proximidad y afinidad temática. Por su parte, el pensamiento intuitivo es consciente e inmediato, y sus conexiones se establecen con lo alejado, con lo diferente, hasta con lo aparentemente absurdo. La combinatoria de ambos desemboca en el ‘pensamiento en red’. Así, la intuición es cómplice de la inteligencia, en lugar de oponerse a ella”. 

    ¿Se puede entrenar el “pensamiento en red”? “Por supuesto. Para eso hay que neutralizar la atención focalizada y los prejuicios –esgrime Abadi–. Hay que buscar el espacio/tiempo para funcionar conectivamente. Es algo así como un baño de inmersión para el cerebro. Esta forma de pensamiento convierte el azar en oportunidad. Ejercitarnos en ello nos permite una mejor integración de todos nuestros recursos, una relación más fecunda con los otros y el mundo, y una superación de la antinomia éxito/bienestar, y vida personal/vida laboral”. 

    Las empresas están aplicando esta herramienta que optimiza el trabajo en equipo, asi como la comunicación interna y externa. “Las compañías ya no se definen solo por sus dimensiones, sino por estar más o menos conectadas. Ya no se trata meramente de transacciones, sino de vínculos. Hoy, están formando a sus empleados para que sigan siendo parte de su red, aun cuando migren hacia otros horizontes. Así, el que se va no será juzgado como un traidor, sino un embajador que contagiará nuestra cultura organizacional. Y nuestros  competidores ya no serán solo rivales, sino potenciales aliados. En una visión en red, los intereses de las personas, las empresas y las comunidades se sinergizan”, opina Abadi. 

    En una actividad grupal, el “pensamiento en red” lleva a cambios de actitud y de rendimiento. Se cuestionan los paradigmas aceptados, se encaran propuestas reformadoras y se es permeable a recibir soluciones no habituales. A su vez, se provocan sentimientos de empatía y familiaridad. “De esto dependerá el devenir de las empresas. Los períodos prolongados de funcionamiento lineal ocasionan estrés físico y mental, toxicidad, clima negativo. El remedio suele ser más presión. La compañía se instala en una crisis permanente. Al trabajar conectivamente, no solo se incrementa la productividad, sino que se protege la salud de la organización”. 

    Se dice que alguien piensa en red cuando es capaz de unir, de múltiples modos, información y conocimiento, generando resultados innovadores. Y también, cuando puede asociarse con las competencias y aptitudes de los otros, activando la comunicación y la confianza. “Sería como vivir con la varita mágica en la mano. En los tiempos que acontecen, funcionar en red ya no es solo una excelente opción para expandir nuestra mente: es una necesidad de supervivencia, ya que es la forma de asimilar el presente y ser parte del futuro”, concluye Abadi.
    Factores
    … que tejen la red
    • Simpatía.
    • Generosidad.
    • Pertenencia y solidaridad.
    • Integración.
    • Colaboración.
    • Receptividad y aceptación.
    • Aprendizaje y enseñanza.

    … que dañan la red
    • Antipatía.
    • Mezquindad.
    • Egocentrismo.
    • Discriminación.
    • Rivalidad.
    • Rechazo.
    • Envidia.
    Liderazgo
    El líder lineal
    • Es autoritario.
    • Es inaccesible.
    • Genera estrés.
    • Activa la rivalidad.
    • Exige.
    • Fragmenta.

    El líder en red
    • Practica la conectividad.
    • Está disponible.
    • Promueve a ser más creativos.
    • Activa la colaboración.
    • Inspira.
    • Integra.

    Artículo de tapa y nota principal de Revista Nueva. Publicado el domingo 5/6/16.