miércoles, 26 de febrero de 2014

Inspiración para la Creatividad



Cambie 
por Clarice Lispector

Cambie, pero comience despacio, la dirección es más importante que la velocidad.
Siéntese en otra silla, del otro lado de la mesa, más tarde cambie de mesa.
Cuando salga intente caminar por el otro lado de la calle. Después cambie de camino, camine por otras calles, con calma, observando los lugares por donde pasa.
Tome otros ómnibus. Cambie por un tiempo el estilo de su ropa. Regale sus viejos zapatos. Camine descalzo algunos días.
Tómese una tarde entera para pasear libremente por la playa o por el parque, escuchando el canto de los pájaros. Mire al mundo desde otras perspectivas.
Abra y cierre los cajones y las puertas con la otra mano. Duerma del otro lado de la cama, después intente dormir en otras camas.
Mire otros programas de TV, compre otros diarios, lea otro tipo de libros.
No haga del hábito un estilo de vida.
Ame la novedad.
Duérmase más tarde.
Duérmase más temprano.
Aprenda una palabra nueva cada día en otro idioma.
Corrija su postura.
Coma un poco menos, elija comidas diferentes, nuevos condimentos, nuevos
colores, nuevas delicias.
Intente lo nuevo todo el día, el nuevo lugar, el nuevo método, el nuevo sabor, el nuevo modo, el nuevo placer, el nuevo amor, la nueva vida.
Intente.
Busque nuevos amigos. Haga nuevas relaciones.
Almuerce en otros lugares, vaya a otros restaurantes, tome un nuevo tipo de bebida, compre pan en otra panadería.
Almuerce más temprano, cene más tarde o viceversa.
Elija otro mercado… otra marca de jabón, otra crema dental… báñese en nuevos horarios.
Use lapiceras de otros colores.
Vaya a pasear a otros lugares.
Ame mucho, cada vez más, de modos diferentes.
Cambie de cartera, de billetera, de valijas, cambie de auto, compre nuevos anteojos, escriba otras poesías.
Tire los relojes viejos, quiebre delicadamente esos horrorosos despertadores.
Abra una cuenta en otro banco.
Vaya a otros cines, otros peluqueros, otros teatros, visite nuevos museos.
Cambie.
Acuérdese que la vida es una sola.
Y piense seriamente en conseguir otro trabajo, una nueva ocupación, un empleo más light, más placentero, más digno, más humano.
Si usted no encuentra razones para ser libre, invéntelas. Sea creativo.
Y aproveche para hacer un viaje relajado, largo y si es posible sin destino. Experimente cosas nuevas.
Cambie nuevamente. Experimente otra vez.
Usted seguramente conocerá cosas mejores y cosas peores que las que ya conoce, pero no es eso lo que importa.
Lo más importante es el cambio, el movimiento, el dinamismo, la energía.
Sólo lo que está muerto no cambia!

martes, 25 de febrero de 2014

Recientemente fue publicado el libro "Las cartas de Tsuji", originalmente en portugués, adaptado por Rochel Montero Lago, Monika González, Lilian Barros Pereira Campos y Euler Santos y publicado por la Universidad Nacional de San Luis
El mismo trata sobre cómo los profesionales e investigadores del ámbito académico pueden crear riqueza a partir del conocimiento. Allí fue citado mi libro Pensamiento en Red: "Un aporte interesante en este sentido lo realiza Sonia Abadi en su libro Pensamiento en red, donde hace una analogía entre redes neuronales y sociales, tomando como base el aporte del sociólogo Mark Grannovetter. La autora señala cómo son los “lazos débiles” de la red de contactos, los que aportan a un emprendedor oportunidades novedosas o su apertura a nuevas ideas.”

miércoles, 19 de febrero de 2014

Neurosis, creatividad y proyectos vitales

 Por Sonia Abadi

Las neurosis son enfermedades psíquicas que se originan en la infancia, debido a la dificultad para elaborar ciertos conflictos emocionales. Estos se reprimen, es decir se olvidan, se hacen inconscientes, pero sus efectos retornan a través de gran cantidad de síntomas.

            Según factores constitucionales e históricos, para cada persona estos síntomas se desarrollarán principalmente en una de estas tres áreas: el cuerpo, la mente, la relación con el mundo. También pueden combinarse trastornos en varias áreas en una misma persona.

            En el cuerpo veremos aparecer problemas de salud de origen emocional, o con un gran componente emocional; desde dolores difusos, contracturas musculares, problemas digestivos, de la alimentación, del sueño o de la sexualidad; ciertos trastornos cardíacos, algunas enfermedades de la piel (esto corresponde con los cuadros llamados histeria o trastornos psicosomáticos). 

            En la mente se desarrolla una preocupación permanente que abarca ideas recurrentes, ansiedad, dudas interminables para tomar decisiones cotidianas, temores exagerados, pensamientos sin salida, que llevan al agotamiento físico y mental y a la parálisis ante los proyectos y desafíos, (este cuadro se denomina neurosis obsesiva).

            En la vida de relación observamos la evitación de personas, lugares y actividades necesarios para el desempeño habitual: temor al diálogo con las personas cercanas, aplazamiento de trámites simples, miedo a enfrentar una entrevista laboral o una reunión social, dificultad para formar pareja (fobia es el nombre de este tipo de problemática).

            Todas estas son formas de la neurosis y conducen a la ansiedad, el malhumor, la insatisfacción y simultáneamente a  la pérdida del entusiasmo, la creatividad y la alegría de vivir.

            Por lo tanto podemos decir que las neurosis son enfermedades invalidantes y progresivas.

            La divulgación del psicoanálisis nos ha hecho comprender hace tiempo que nos hallamos ante conductas que no podemos manejar a través de una decisión voluntaria. Muchas veces, llegados a ese punto de comprensión se suele decir que hay que aprender a convivir con esas limitaciones y tolerarlas. A veces incluso esta explicación sirve de excusa para pedir la tolerancia de los demás: “Bancame, es parte de mi neurosis”, “Me atrasé en entregar el trabajo porque soy muy obsesivo”, “Me siento mal pero sé que es del bocho”.

            Sin embargo aquí no termina el problema. La neurosis no es sólo una enfermedad que produce un cierto grado de discapacidad psicológica, un modo de ser más o menos estable. Esta discapacidad, en la juventud y la edad adulta, se hace progresiva, ocupando cada vez más espacio y deteriorando la vida de la persona.

            Los síntomas físicos se multiplican y se agravan, con riesgo para la salud y la vida; las obsesiones mentales se complican y ocupan cada vez más tiempo, en detrimento de la productividad y el bienestar; los miedos y fobias aíslan cada vez más del mundo y de las personas, estrechando el horizonte y condenando al deterioro económico y la soledad afectiva. La vida de pareja se deteriora, la relación con los hijos también. Los amigos se alejan.

            ¿Se puede prevenir esta expansión de la enfermedad?

Librada a su curso la neurosis se cristaliza en rasgos de carácter. Sin embargo, tratada adecuadamente evoluciona hacia una mejoría. Lo indicado en estos casos es pedir ayuda psicoterapéutica.

            No olvidemos que la enfermedad progresa. Las alternativas son una discapacidad creciente, con los fracasos afectivos y laborales que la acompañan o una vida cada vez más rica y ampliada por múltiples intereses, proyectos y expectativas.

martes, 18 de febrero de 2014

Liderazgo en Red: Gestionando la cooperación creativa



El líder en Red se pone en sintonía con el entorno, creando un equipo ampliado con cada persona que encuentra, que dialoga y colabora con su propio pensamiento. Los otros, las cosas, los hechos cotidianos pasan a ser así sus socios creativos.


Esto no quiere decir que el líder deba abandonar a su gente, ni desentenderse de los proyectos; al contrario, su mente y su tiempo deben estar libres para acoger, contener y procesar lo que el equipo genera. También para desanudar los conflictos y reencauzar la energía productiva.



La creatividad en acción necesita de la circulación entre las personas y las cosas. El CEO sentado en su escritorio puede tener una idea brillante, y luego implementar su ejecución de modo lineal. Pero si sale de su oficina y transita por diferentes espacios, la calidad de su idea mejorará, ya que no será algo que deba imponerse, sino un hallazgo que forma parte de una tendencia, de una Red implícita en el ambiente, que él percibió con su cuerpo, emociones y mente.
Al percibir lo que está en el aire, le da forma y lo devuelve con un nuevo potencial.

Lo notable es que, en esos casos, una nueva idea genera escasas resistencias y se incorpora con naturalidad a la Red de la que nace. Es como si reflejara en palabras, imágenes y hechos una corriente latente, y trajera a los otros lo que estaban necesitando, quizá sin ser conscientes de ello. No hay violencia, ya que todos reconocen que el plan propuesto tiene su origen en cada uno de ellos, y a la vez se reconocen en él.

Cuando la Red funciona, el líder, el equipo y el proyecto son una sola cosa. Esto es lo que llamamos pasión, entrega y compromiso. Y esas son las condiciones necesarias para que aparezca la sincronicidad, esa serie de mágicas coincidencias que hacen que todos los recursos jueguen a nuestro favor.