martes, 26 de marzo de 2013

Más sobre el Iº Encuentro Argentino de Seguridad, Salud Ocupacional y Recursos Humanos

Pensar en Red sigue en Neuquén! Hoy es el turno del taller “Clima organizacional: arrimando propuestas de acción” 

Compartimos una síntesis de la conferencia inaugural “Pensar en Red: articulando personas y organizaciones saludable-mente" que se realizó ayer a las 19hs en el Aula magna de la Universidad del Comahue, Neuquén:

Los nuevos descubrimientos en el área de las neurociencias, la psicología del pensamiento y el comportamiento, y la dinámica de las redes vivas están dejando obsoletos los programas educativos, los modelos clásicos de motivación y liderazgo, y las formas tradicionales del management.
Necesitamos generar espacios de reflexión y procesamiento conjunto de las ideas, las decisiones y las acciones. Allí la diversidad de conocimientos, talentos y experiencias, cobra un valor exponencial en el entramado e integración del saber de cada uno.
Se trata de un trabajo en Red, consistente con el escenario en Red en que se presenta la actualidad.
 Las organizaciones tienden a podar sus lazos débiles y a transformarse en círculos cerrados, y muchas veces en trenzas debido a que las interacciones se realizan en general como transacciones con fines utilitarios, objetivos preestablecidos y alianzas de poder. Eso empobrece y rigidifica la estructura de la organización, la enferma, y también enferma a las personas que forman parte de ella.
Cuando hablamos de Pensar en Red estamos buscando trabajar simultáneamente sobre la diversidad, flexibilidad y dinamismo de las ideas y de los vínculos entre las personas. Esto genera un clima de bienestar y desarrollo en la gente, una mejor calidad en los vínculos y un mayor potencial de cambio, crecimiento y sustentabilidad de la organización. Esto genera en las organizaciones una integración vital, sensible, permeable y cambiante, y no un conglomerado monolítico y fosilizado de profesionales, reglamentos y procedimientos.
Con frecuencia en las organizaciones, en los intentos de sistematizar, organizar y consolidar, las redes se endurecen, se cristalizan, se formalizan demasiado y pierden flexibilidad, agilidad y capacidad de expansión. Se vuelven demasiado jerárquicas o se transforman en círculos cerrados.
El desarrollo de las nuevas herramientas de comunicación y conectividad pueden ser un soporte y un modelo para entender la conectividad. En otras palabras, hoy sabemos mucho más acerca de la conectividad entre las neuronas, las ideas y las personas, y podemos comprender cómo se constituyen las comunidades ya que todas tienen en común un funcionamiento reticular, o sea, en red. A partir de esto podemos trabajar más y mejor para generar mejores comunidades de aprendizaje, de trabajo y de vida.
Pero también ciertas habilidades, actitudes y valores que considerábamos como ilusorias, colaterales o superfluas pasan a ser esenciales en este universo en que estamos tan estrechamente conectados con todos y con todo. Hoy la creatividad, la intuición, la empatía, la capacidad de generar vínculos, pero también la curiosidad, el sentido del humor, la habilidad para jugar son parte del capital individual y social de personas y comunidades. Y estoy segura de que al igual que a mí no se les escapa que estas condiciones son clave para el bienestar y la salud de las personas en el ámbito laboral.
Hace falta comenzar a pensar en Red, y aquellas personas que tienen la responsabilidad de coordinar proyectos económicos y sociales no pueden prescindir de los saberes emergentes que están transformando nuestro modo de vivir y trabajar.
Hoy la dinámica de las redes complejas ha demostrado que todas las redes vivas responden a las mismas leyes de funcionamiento y esto es así para las epidemias, las campañas de marketing, la ecología. Y también para el funcionamiento de las neuronas y el modo en que pensamos.
Pensar en red es una herramienta para promover procesos mentales conectivos y creativos y construcción de vínculos.
Hoy cada vez más en las organizaciones hacemos trabajos que necesitan de una mente abierta y conectiva. El trabajo rutinario, basado en reglas, del hemisferio izquierdo, se automatizan, se subcontratan o simplemente lo hacen las computadoras más rápido y más barato. Lo que importa son las habilidades creativas y conceptuales del hemisferio derecho y más aún si están integradas con el izquierdo.
Esta propuesta supera el concepto tradicional de capacitación: es terapéutica y renovadora, ya que opera sobre el “software” mental y la comunidad de la organización.
Pensar en Red es un espacio vital para procesar los grandes temas de la organización, tomar decisiones acertadas y cuidar la salud de personas y equipos. Flexibiliza las estructuras mentales y la dinámica de los vínculos  hacia dentro y hacia fuera de la organización, incrementando también la creatividad y la productividad.
Al Pensar en Red las ideas se conectan de más de un modo, llevando a la resolución alternativa de conflictos, la innovación en la forma de hacer las cosas y la confluencia de recursos que parecían distantes, expandiendo las redes organizacionales.
                                                                         
Dra. Sonia Abadi
 

lunes, 25 de marzo de 2013

"Pensar en Red: articulando personas y organizaciones saludable-mente"

Esta tarde en Neuquén Sonia Abadi dará la Conferencia inaugural del Iº Encuentro Argentino de Seguridad, Salud Ocupacional y Recursos Humanos: "Construyendo las bases de la integración"

 


miércoles, 20 de marzo de 2013

Hombres y mujeres en el mundo del trabajo: algunas reflexiones

- Desde siempre  los modelos de crianza y educación tendieron a reforzar los estereotipos hombre- mujer. 
- Pero, más allá del hombre o la mujer ¿qué son lo femenino y lo masculino? tendencias, estilos, actitudes, ante el mundo interior, los vínculos y la realidad. Estos estilos se combinan en diferentes proporciones en varones y mujeres.
- El reforzamiento de lo masculino en el varón y lo femenino en la mujer tienen el sentido de ayudar a definir la identidad de género hasta la pubertad o adolescencia. Luego la posibilidad de integrar facetas del otro género enriquece y amplía los recursos y habilidades de cada uno.
- La mujer que integra elementos masculinos será más apta para moverse en el mundo y lograr sus objetivos. El varón que integra habilidades femeninas será mejor padre, mejor amante, más intuitivo y empático como líder.
- La educación académica forma “hombres”, lineales, hiperracionales, orientados a objetivos. Y las mujeres deponen sus habilidades para encajar en ese modelo. Pero hoy las organizaciones requieren habilidades que se llaman soft, y se han perdido, descalificado, desechado por el camino.
- El mundo de la conectividad es el mundo de los vínculos y las alianzas, y para eso se necesitan mentes capaces de pensar en red, integradoras de habilidades de diferentes calidades.  Las fortalezas de lo femenino son la flexibilidad y especialmente la capacidad de generar interacciones que no sólo generen transacciones sino vínculos. Las fortalezas de lo masculino son la potencia, la focalización, la orientación al objetivo.
- En el liderazgo tanto de la mujer como del hombre se necesitan personas capaces de integrar las emociones con la racionalidad, la intuición y la empatía con la orientación a objetivos y la capacidad de generar vínculos creativos y productivos. Para eso hay que prepararse explorando y entrenando la diversidad de nuestros talentos y aptitudes y no sólo lo que nos viene de la formación profesional. Aprender a usar la mente, incluyendo lo artístico, lo creativo, el juego, el bienestar físico y emocional.
- Esos son los nuevos líderes que necesitan las organizaciones de hoy. Y las mujeres tienen mucho que aportar y aprender. Los hombres también tienen para aportar, pero eso ya lo sabíamos. Lo que quizá sea más importante es cuántoo pueden aprender de la mujer y más aún de sus propias habilidades llamadas femeninas.

viernes, 8 de marzo de 2013

Mujeres 360º, Un día de Hangouts femeninos por internet


Mirá aquí el video de lo que fue la participación de Sonia Abadi: "El arte de pensar y colaborar en Red: de la neurona a la comunidad"


 Este viernes 8 de marzo,  +Voces Vitales Argentina , +Canal NxtpLabs , +Maison Aubele y +Google Argentina te invitan a celebrar online el Día Internacional de la Mujer de una forma muy especial.
 Ocho mujeres argentinas, apasionadas por su profesión y sus carreras, contando por internet sus experiencias de vida y sus historias más interesantes a través de una serie de Hangouts en Vivo.

jueves, 7 de marzo de 2013

Mujeres 360º Sonia Abadi junto con Voces Vitales y Google



En celebración de la Mujer, Voces Vitales Argentina y Google organizan un día entero de conferencias (Hangouts) en vivo de referentes del mundo femenino latinoamericano.
Serán entretenidas conversaciones, intercambiando experiencias con otras mujeres acerca de qué es ser mujer hoy.

Habrá una conferencia por hora, el próximo viernes 8 de marzo, desde las 10 hasta las 18 hs.
Sonia Abadi presentará “El arte de pensar y colaborar en Red: de la neurona a la comunidad” a las 10hs.



¡Esperamos que puedan participar!

viernes, 1 de marzo de 2013

Estrés, con la soga al cuello - Un extracto del libro "Pensamiento en Red"



Los períodos prolongados de funcionamiento
casi exclusivamente lineal asfixian el pensamiento, enferman
a las personas y hacen colapsar las redes de colaboración de los
equipos y las organizaciones.


EL NUDO CORREDIZO: LA ASFIXIA DE LA RED


El estado de estrés crónico, que padecen muchísimos de los líderes y altos mandos de las organizaciones, representa un déficit crónico en la calidad de su pensamiento y un estrechamiento gradual de su visión.

Esto lleva a funcionar de manera lineal, colapsa la Red, y destruye las condiciones para pensar y crear. Y además, a la manera de un círculo vicioso, el funcionamiento lineal conlleva mayor estrés.

En estos casos vemos también un funcionamiento cerebral con predominio del hemisferio izquierdo y la preponderancia de ondas beta, las de alta frecuencia, características del estado de alerta.

En los estados de estrés, el cuerpo está al límite del agotamiento, y la mente al límite de su funcionamiento. Las emociones también están al límite. Por eso, algunos se preguntan por qué les surgen reacciones de irritabilidad y violencia ante situaciones aparentemente insignificantes.
Y esto no solo en la oficina, sino también en la vida familiar y social.


ADRENALINA: LA DROGA DEL MIEDO


Creemos que adrenalina es energía, excitación, motivación. En realidad, la adrenalina es la hormona de la lucha, y es por lo tanto una respuesta física ante situaciones que producen miedo.

La percepción de un peligro genera el envío de adrenalina al torrente sanguíneo, operando como un “saque” de estimulantes, que permite una rápida reacción y prepara para el ataque y la defensa.

En el estado de estrés agudo, esa adrenalina produce una redistribución de los volúmenes sanguíneos: disminución en la piel y en los órganos y aumento en el corazón, cerebro y músculos, a fin de aprontarlos para la lucha. Es por eso que, a veces, sentimos las manos y los pies fríos y calambres en el estómago, que se quedan sin suficiente irrigación.

La adrenalina está diseñada como una droga interna de emergencia, que no debe activarse en forma permanente, ya que lleva al estrés crónico.

Entre otras consecuencias, su “uso” por largos períodos produce trastornos digestivos y el llamado síndrome metabólico, con hipertensión arterial (riesgo de infarto cardíaco y cerebral), aumento del colesterol, acumulación de grasa en el abdomen y disminución de la potencia sexual. También, deterioro del cerebro y déficit inmunológico.
Aparecen trastornos del sueño: insomnio o “desmayarse de sueño” por agotamiento. No hay verdadero descanso ni relajación durante el dormir.

También se registran trastornos en la alimentación.
Los estudios se refieren a tres perfiles psicológicos según el modo de reaccionar al estrés. El tipo A define a las personas competitivas, agresivas y controladoras. Estas personas tienen mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

El tipo B corresponde al individuo relajado, tranquilo, confiado, atento tanto al bienestar personal como a las relaciones interpersonales, y a la expresión abierta a las emociones, incluyendo las hostiles. Diríamos que son personas que funcionan en Red, y son aquellos que tienen menor riesgo de enfermar física y mentalmente.

El tipo C corresponde a personas pasivas, introvertidas, con conductas de sometimiento y bloqueo en la expresión de las emociones. En estas personas el estrés genera una coraza defensiva para protegerse de la inundación de estímulos, cierra la malla de la Red. Se desconectan y llevan puesta una escafandra virtual, aislándose defensivamente en una especie de autismo que los hace impermeables a los otros y la realidad, sin conexión con sus pensamientos, sueños e ideas creativas. Son los que “se tragan el veneno” y son propensos a las alergias, las enfermedades respiratorias y el cáncer.

En el nivel cerebral, el exceso de adrenalina destruye las conexiones entre las neuronas, y esto se refleja en el pensamiento, reduciendo la conectividad entre las ideas.

En los últimos años, un grupo de investigadores de la Universidad de
Yale descubrió que el estrés activa la producción de la enzima PKC, que genera un déficit en el pensamiento, la capacidad de planificación, el juicio y la memoria. Esta enzima genera también impulsividad, desconexión de la realidad y alternancia entre estados de euforia y depresión.

Estos nuevos estudios demuestran que en situaciones de estrés se pierde la perspectiva, se toman decisiones por miedo o desesperación, se evitan o se niegan datos perturbadores. Y aparecen también los llamados ataques de pánico por vivencias de desamparo y despersonalización.

Además, al desacelerar, la falta de adrenalina genera sentimientos de agotamiento, vacío y depresión. Y para mantener un alto rendimiento, se comienzan a usar otro tipo de estimulantes: comer y beber en exceso, consumir tabaco, psicofármacos, y en algunos casos drogas, practicar deportes de riesgo o juegos de azar. Cualquier estímulo que sirva para activar o reemplazar la producción de adrenalina.

El Pensamiento en Red colapsa y aparece el pensamiento operatorio, una actividad mental que resuelve cuestiones prácticas, pero no sirve para generar profundidad y riqueza en las ideas.

Los doctores Pierre Marty y Michel de M’Uzan, creadores del concepto de pensamiento operatorio, afirman que este funcionamiento es característico de algunas personas con un déficit emocional severo, pero que existen también formas de pensamiento operatorio, carente de Red, en personas sanas expuestas a elevadas exigencias. Ocurren por una presión externa y presente, ya que el individuo, condenado a recurrir casi exclusivamente a una modalidad de funcionamiento automático, pierde la capacidad de procesar, de fantasear y de cualquier expresión creativa y liberadora.


LA ADICCIÓN A LA ADRENALINA


Si preguntamos a un director de una organización si estaría dispuesto a autorizar a sus gerentes a consumir varias dosis diarias de cocaína para mejorar su rendimiento, se mostraría escandalizado. Sin embargo, no parece inquietarse de ver a su gente trabajando cotidianamente bajo los efectos igualmente nefastos de la adicción a la adrenalina.

Cada vez que usamos estimulantes internos o externos en vez de tejer la Red, esta se va reduciendo, con lo cual cada vez hacen falta más estímulos para funcionar, con la amenaza permanente (que puede llegar a ser real) de un derrumbe físico o mental. Y finalmente nos volvemos adictos a los estímulos.

Adrenalina o estimulantes externos, el resultado es que el individuo terminará demasiado tenso o acelerado, “duro”. El problema es que si recurre a tranquilizantes, estos disminuirán su agilidad mental y su capacidad de reacción ante nuevos estímulos.

Imaginemos ahora que me llaman para decirme que se produjo un robo en mi oficina, y luego se comprueba que nada grave sucedió. En el caso de una falsa alarma, la adrenalina que ya entró en circulación tardará varias horas en metabolizarse y eliminarse. Esto produce un período prolongado de ansiedad y excitación que concluye en un estado de gran agotamiento.

Recordemos que los infartos cardíacos de los ejecutivos se producen típicamente en las vacaciones, cuando la falta relativa de actividad no permite metabolizar la adrenalina circulante y su exceso resulta tóxico para el músculo cardíaco (miocardio).

A su vez, no solo el organismo sino una organización pueden hacerse adictos a la adrenalina, y solo ser capaces de reaccionar ante la emergencia.

Cuando les falta, se sienten deprimidos y desganados, sin ilusión ni expectativas.

La tragedia que se desencadena finalmente es que los miembros de un equipo comienzan a generar emergencias artificiales, para sentir la excitación y la euforia que les produce la adrenalina.

Ya no saben trabajar en paz. Generan crisis y conflictos, y viven en estado de tensión permanente. En ese clima, la creatividad es aniquilada, la Red se fragmenta. Y debido al agotamiento físico y mental, la gente termina el día destruida.

La calidad de su trabajo se resiente, pero también su vida familiar y social, y su salud física y mental. Ya no tienen resto para capacitarse profesionalmente y menos aún para el desarrollo personal.

SÍNDROME DE ABSTINENCIA Y VACÍO EMOCIONAL


Con el tiempo, aparece lo que en el uso de drogas se llama fenómeno de tolerancia: para lograr el mismo efecto, se necesita cada vez una dosis mayor.

A pesar de que el esfuerzo de estar todo el día corriendo detrás de nuestros objetivos es agotador, muchas veces, cuando nos detenemos para descansar, para tomarnos unas vacaciones, o incluso durante el fin de semana, nos sentimos peor. ¿Por qué? Porque, con el impacto de la desaceleración, descubrimos que nuestro equilibrio sólo se sostiene al estar en movimiento.

Cuando el estado de alarma se instala de modo permanente, se establece un cuadro característico, con variadas consecuencias. El organismo, y lo mismo vale para una organización, se deteriora gradualmente al funcionar en forma lineal la mayor parte del tiempo. La creatividad agoniza y, a la larga, la capacidad de reacción también, por el agotamiento de vivir en emergencia constante.

Cuando funcionamos linealmente somos como un país en guerra, cuya prioridad es defender sus fronteras. Todos los recursos estarán asignados a la defensa. La salud, la educación, la cultura y el crecimiento en general se verán empobrecidos.

Es cierto que en determinados momentos son necesarios los valores de la guerra: la defensa y el ataque son recursos indispensables cuando se trata de sobrevivir. Sin embargo, para el crecimiento sostenible y la expansión hacen falta valores de tiempos de paz, la Red.